4/2/09

El vio que ella caminaba entre bafles sonoros.
De los parlantes salían en filas muy ordenadas las notas en formas de mangos metálicos, estos golpeaban su imagen descomponiéndola en fragmentos de vidrio que no se desprendían, sin que formaban una red de hermosas fracturas.

El, en un momento de plena excitación pudo empujar la imagen, quedando esta finalmente esparcida en pequeños trozos palpitantes.
Era el nirvana ver la forma como percutían sus minúsculos trozos en el suelo como un efecto natural de la vibración de las notas que ahora tomaban la forma de ángeles encapsulados.
Ella no pudo más, el instante en que vio todo con ojos de araña se convirtió en la necesidad de transgredir lo virginal, lo santo y lo culto.
Ella vio de cuando en cuando el frenesí de los mangos metálicos, de los ángeles encapsulados, vio en el aire teñido de obscuridad un carnaval dionisiaco que aguzaba su necesidad de transgresión.
El sin molestarse, comprendiendo, y comenzó a recoger los fragmentos.Ella de forma tierna, grácil, excitada, pudo comprimir sus sensaciones en las manos de alguien que le apretaba.

El solo levanto su mano, abierta, sin envidia..
Ella logro condensar su humedad dionisiaca, manchando los mangos metálicos, haciendo el amor a aquellos ángeles encapsulados.
De la música a la fragmentación, a la evaporación.

4 comentarios:

amarilla dijo...

sigo insistiendo me encanta como proyectas tus historias, y mas cuando trascienden a la magestuosidad del erotismo, dejando q ese verdadero ser de flote a lo q mejor siente... un brazo!!

moderato_Dos_josef dijo...

Una historia que se desliza entre el ensueño y la realidad un paradigma de lo onírico. Excelente!

JuanSe... dijo...

wow... unas letras que llevan de la excitación al despertar en pocos minutos, del sueño a la realidad... me produjo muchas cosas... y yo creo que para mañana te tengo lo de la colaboración... si no, hoy en la noche te la envío...

un abrazo

El color del viento dijo...

He llegado a tu blog por casualidad y me he encontrado con un blog en el que me puedo perder disfrutando de cada palabra.

Te felicito.

Saludos