5/1/09

SERGIO HURTADO GRAJALES





OLEO, SIN TITULO

IMAGEN ROTA

Detener la ciudad,
represarla en un acto heroico
de la imaginación,
dejarla poco a poco inmóvil,
construir sucesivamente una imagen.

Disfrutar del crujido cada vez más lento
y ahogado de los artificios
que dan forma a la polis,
artificios vivos por la gravedad y el impulso,
quietos ahora por mi propio impulso.

Amar por un instante mi constructo,
advertir su fragilidad
de foto vieja,
admitir su estallido,
su destrucción definitiva.

Entender que los poemas
se escriben en medio de transgresiones
y violencias,
en medio de fuerzas implacables, destructoras.

Ser valiente,
un poema es una imagen rota.

DIANA CAROLINA ALVAREZ





















OTRA VEZ


y se aclara de nuevo para acabar oscuro
y de nuevo el tiempo sin explicación
aparece sin dejarse ver
pero haciéndose sentir sin detenerse
y otra vez los ojos iluminan
el alma de los cuerpos
que no la ven
pero que se hace sentir en ellos
porque lo que tiene alma
vive en el tiempo que no se ve
pero que se hace senti
r
otra vez la lluvia soleada
nutre lo que nutre los cuerpos con
alma
es otra vez que los mundos
que se esconden tras las ventanas
se mueven sin moverse.
cuando todo haga de nuevo
lo que hace otra vez
acabará empezando
con lo que terminó y dejará sin más salida
que el tiempo, que no se detiene y sin sentirse,
haga que de nuevo se oscurezca
para aclarar los sueños nocturnos
de los mortales con alma.

25-XII-2008
imagen tomada de: www.liviandads.blogspot.com

2/1/09


La 50


Cuando estoy desesperado busco excusas, algo forzado, pretextos, citas de antemano concluidas, palabras rígidas, tiesas, casi muertas, o camino a la 50, calle recta, también rígida, me es de especial afecto porque en ella puedo ver el rito civilizado de la muerte, el sarcófago que sale de la funeraria, la familia que llora, Voy al entierro, compro flores para colocarlas en alguna tumba vieja, pero no cualquier tumba vieja, debe ser especial, siempre dejo las flores en una bóveda de los últimos años 40 o toda la década de los 50, trato de hacer un tributo patético a alguien que no se quien es, ni como murió, no me intereso lo más mínimo por averiguar sobre la vida de los muertos que visito, me satisface el hecho morboso de saber solo el año de su muerte y su apellido, aunque saber su apellido es ya saber suficiente, liberal, conservador, comprendes.


Cuando estoy desesperado invento historias como estas, busco cosas que me inventen a mi tomando café en cualquier lugar, hablando con una mujer menuda de cabello castaño, de rostro angular y bello que porque no, me recuerda el "éxtasis de santa teresa”, construir una ficción tan aguda como para oriente el barroco, una ficción que no sea falsa pero que no exista, una ficción de mujer que me saluda y me escucha pero que no existe, una mujer que existe pero que me anula, ella existe para mi en la en la misma forma en que yo no existo para ella.


cuando estoy tranquilo, duermen los gatos fucsias en camas construidas de alas de mariposas amarillas, cuando estoy tranquilo el mundo es real, si, es real, no invento nada, ni a esa mujer de cabello castaño de rostro angular y bello que ahora me abraza.


Cuando camino, porque caminar es también un estado de ánimo, no me preocupo por los hombres que posan en la aceras(no se paran, posan) colocan ahí su accionar dramatúrgico, su simbología creada por un canalcito nacional que es la mía también, pero que hago la salvedad de que la mía posee algunos atenuantes, algunas ficciones, algunas mujeres; acepto que soy todos, incluso mis ficciones y mis mujeres son todos, pero siempre existe un truco, un acto mágico que desequilibra lo que me hace ser todos y me hace único, un segundo de soledad bien ganado, incluso una hora, antes de ser nuevamente todos. Hay que construir la propia soledad de pedasitos de tiempo y de libros, construirla despacio sin afán, de terrones de cine y de vida.


Alguien sube a un autobús, se detiene un instante después de pasar por la registradora, piensa en el lugar que debe ocupar en el bus, solo hay dos lugares posibles, uno está ocupado por un anciano y el otro por una mujer joven de rostro triangular, cabello largo un poco despeinado, solo lo que logren peinar dos pinzas que cuelgan desganadas, el anciano es blanco, de figura menuda y tiene puesta una chaqueta violeta con una flor amarilla en el bolsillo derecho.Ese Alguien camina por el medio de la fila larga de asientos, ya ha tomado la decisión acerca del puesto que quiere ocupar, deja atrás el sonido puntual de la registradora, al sonido corresponde un número, su número, el número, mi número, 15 lee el hombre que recoge la registradora y la sube a un camión de reciclaje después del accidente.Antes y después en la 50, dos cuadras mas abajo o tres o en la mitad, no importa, antes y después en la 50.

18/12/08

DEL SABER DE LA GENEALOGÍA A LA MORAL DEL PODER de Nietzsche a Foucault (y viceversa...)*




Friedrich Nietzsche y Michel Foucault son los pensadores que están de fondo en este extraño libro. Extraño porque es producto de la aventura del pensar en un medio académico que no siempre es propicio para esos menesteres; de hecho, atrapados en una concepción de la universidad que el mundo impone criterios administrativos y técnicos sobre los académicos, y prefiere sacrificar estos últimos en aras de la eficiencia y la productividad, ver que se produce un libro de estas características es por lo menos alentador y sobre todo, es un indicio de que aunque la universidad desaparezca en occidente convertida en una empresa prestadora de servicios, lo cierto es que pensar es algo que puede persistir al margen de esos avatares históricos o aun mas, que estos mismos avatares sean acicate para dicha tarea. También es extraño este libro porque surge a partir de un aplicado trabajo de lectura de estos dos autores en un programa de psicología, lo cual llama la atención si se considera que habitualmente esta disciplina suele concentrarse en las técnicas y en los modelos de intervención, y esto contrasta fuertemente con el horizonte critico abierto por Nietzsche, quien considera, por ejemplo, a Dostoievski como el único psicólogo del cual ha tenido algo que aprender, y contrasta también con la revisión igualmente critica que hace Foucault cuando muestra que los saberes psicológicos difícilmente logran ocupar un espacio distinto al que largamente ocupan las prácticas confesionales y normalizadoras.

Estos dos pensadores son entonces el leitmotiv, la excusa para las elaboraciones que aquí se exponen. Pero si Nietzsche y Foucault son pretextos, no lo son porque se hayan convertido en formulas –en modo alguno esto sería respetuoso con lo que ellos propusieron-, sino por que pensar sea hace con ellos y contra ellos, no de otro modo se puede escoger un camino propio. Y esta búsqueda es lo que inspira el conjunto de trabajos que conforman el presente libro: caminos singulares, potenciados por la lectura de Nietzsche o de Foucault, o de ambos, pero que no renuncian a lo que tanto parece temerse hoy, a pensar….


*María Cecilia Salas, Juan Felipe Arroyave, Sonia Natalia Cogollo, Manual Bernardo rojas, Álvaro Ramírez, César Augusto Sánchez, óscar Arias, Juan Pablo Posada
.

15/12/08

REVISTA KATHARSIS




2/12/08

FELIPE LOPEZ

Hoy he llegado yo para no ser yo,
Para contradecir lo que dije ayer
Y reafirmar lo que no he dicho,
Para no ser consecuente
Ni el ideal que pretendo ser.

Hoy he llegado yo para no ser yo,
Para sentir el dolor
Lo que ayer me producía sonrisa,
Una comedia que se vuelve escozor.

Hoy he llegado yo para no ser yo,
Para amar lo que ayer despreciaba
Y hablar lo que no he hablado
Cuando finjo lo que no se.

Hoy he llegado yo para no ser yo,
Para escribir distinto a lo de ayer
Y cantar lo que detesto,
Cuando una mujer ayer decía,
Que bueno ser como usted.

JUAN PABLO POSADA

SOLEDAD

Súbita intrusa
heraldo furtivo del instinto

Paseo rutinario
del Dios castrado
la bestia bestial de la pura razón
y el filósofo
impotente de las grandes alturas

En su mismo templo
la autónoma voluntad
canto a capela a lo insensato

celebra para siempre sus exequias.